Vendimia--
-- Poemas de José Antonio Dávila
José Antonio Dávila was born in Bayamón, in October
7, 1898, son of Don
Virgilio Dávila, another great Puerto Rican poet. José
Antonio studied in Bayamón and Santurce and later continued Science
studies at the University of Puerto Rico from 1919-20, preparing for his
studies in Medicine which he accomplished in the United States. He received
his Medical Degree in 1924.
From his early student days he enjoys literature. Physician and poet, his
collaborations in El Mundo, Puerto Rico Ilustrado, La
Correspondencia and Atenéo Puertorriqueño, include
both poetry and essay work. In his articles he discusses scientific topics
as well as the arts and political themes. But it is in Poetry where he
is to excel....
Shortly after his graduation the poet falls victim to a chronic pulmonary
disease and he abandons the U.S. to take refuge among his family. There,
among his poetry, good friends and love he tries to recuperate. Days and
years go by in which he gives himself to his cretive and poetic genius.
The first edition of Vendimia is published in 1940 and the poet
dies at an early age on the 4th of December of 1941.
Cuando Me Vaya
Para tí, la callada
Cuando me vaya, escóndeme en tus ojos:
tras esas silenciosas amplitudes
de tus mirares hóndos y trigueños;
llévame en tus más solas solitudes
hecho rubor en tus deseos rojos;
guárdame en algun viejo relicario
junto a los besos que jamás me diste,
fundido a algun impulso temerario
que aún te reprocha lo que nunca hiciste...
. Cierra, sobre el recuerdo
que te deje,
tu cofre de
pandora:
que cuanto
más me aleje
me sientas
más de cerca a cada hora.
Cuando me vaya, guárdame en tu pecho,
tras el portón que cierran tus pestañas:
para ir, como yedra, trecho a trecho
cubriendo la pared de tus entrañas.
Que en tu ansia oculta y siempre preterida
me derrita al calor de tu tormento,
para llenar cual savia derretida,
todas las grietas de tu pensamiento
y todos los recodos de tu vida...
Que cuando cierres tu mirar trigueño
pueda quedarme en tus reconditeces,
como el hombre-imposible, el hombre-sueño
que la vida destroza tantas veces....
Que al traves de los años y el olvido
siempre logres tener,
no el recuerdo del hombre que yo he sido,
sino el del hombre que yo pude ser....
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Residuos
Ya tu no importas, ni tu amor conmueve,
ni yo soy en tus días la emoción dulce y leve
que como brisa tibia pasó por tu desierto;
porque tu amor ha muerto y mi pasión ha muerto.
Pero sobre tu mesa reposa mi estatuilla:
y al pasar de los años y al caer nuestra arcilla,
seguirá reposando sobre la misma mesa,
sin que nadie pregunte al mirarla en la mesa
si es el mudo tributo de una huesa a otra huesa.
La pasión ha volado;
pero hay ciertos residuos que en el alma han quedado,
y noto cuando pasas por la calle, altanera,
que aun te peinas el pelo de la misma manera
que tanto me gustaba y que amé con tal celo.
(Yo viví enamorado de tu pelo)
Y aún tengo la costumbre de usar el sobretodo
con un botón de rosa en el ojal, al modo
que tanto te gustara;
y hasta existe una frase que en broma yo imitara,
llena de tu decir y tu manera,
que ahora uso por mía, y usaré hasta que muera....
Cosas inconsecuentes, livianas, con las huellas
que les deja el amor al pasar sobre d'ellas:
lo que una vez tu hiciste, lo que yo dije un día....
inconsecuencias muertas que viven todavia....
Y no ha de saber nunca la mujer que yo quiera
por que le doy la mano de la misma manera....
Ni ha de saber el hombre que en tu amor quede preso
por qué cierras los ojos antes de dar un beso....